El Mindfulness como herramienta en tiempos difíciles


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El mindfulness brinda múltiples beneficios avalados por la ciencia.

Que sean noticia el bien y las estrellas

Vivo en un país en el que a diario nos espanta el espanto. 

¿Y qué hacemos? Temer.

                                         -Ángeles Mastretta.






Desde hace algunas décadas se ha desarrollado la psicología positiva con un amplio sustento científico  y con centros de investigación en algunas de las universidades más importantes del mundo.   Se estudia, entre otras cosas, la importancia de enfocarse en desarrollar las fortalezas humanas, que nos permiten aprender, disfrutar, ser alegres, generosos, serenos, solidarios y optimistas.


Cómo escribe Ángeles Mastretta, a diario podemos encontrar razones para asustarnos. Lo común es el miedo en todas sus formas, ya forma parte de la cultura. En la familia promedio, la forma de disciplina es mediante miedo, al castigo, al abandono o a los golpes. En el trabajo, miedo a ser despedido, En la calle, miedo a ser agredido. Leer los diarios, lejos de resultar esperanzador, resulta aterrador. Lo común es mirar sufrimiento, preocupación, enfermedad.


El desarrollo de la ciencia, específicamente en las neurociencias, y en la psicología positiva,  nos da múltiples evidencias y excelentes herramientas que nos permiten pasar al otro polo: Del sufrimiento, al disfrute, a la resiliencia, sin negar la realidad, sino sobreponiéndonos a ella.


La  alegría y el disfrute están infravalorados. Se asume que es propio de personas ingenuas, inocentes; Benedetti decía: “El pesimista es un optimista bien informado”. Sin embargo, el placer forma parte de nuestra configuración genética, (ya lo expondré más ampliamente en otro momento) por lo tanto, en parafraseando a Martin Seligman, florecemos con las emociones positivas.


Precisamente, gracias a los avances en psicología positiva se han desarrollado metodologías que permiten crear lugares de trabajo saludables, donde los empleados puedan experimentar desarrollo y bienestar, familias que se relacionen basándose en la comunicación, la colaboración, la responsabilidad, la reflexión y el disfrute. Y en el campo de la psicología clínica también se ha avanzado gracias a esta nueva rama.

En el caso del temor, de la inseguridad, podemos ocupar una gran herramienta: el mindfullness.

Una de las causas de nuestra ansiedad y nuestro temor, desde luego, es la necesidad de protegernos y sobrevivir, solo que cuando esta ansiedad comienza a crecer se vuelve un problema. Te voy a dar un consejo que a todos nos conviene aplicar: no le creamos todo a la mente. Los pensamientos son eso: pensamientos. El miedo solo paraliza. Si regresamos al momento presente podemos percatarnos de lo que existe en este momento y tener más claridad interna, más distancia crítica entre nosotros y la realidad externa.


Te invito a probar dos ejercicios de mindfulness:

El primero, si experimentas momentos de ansiedad o angustia, simplemente cierra los ojos, respira profundo y al exhalar repite mentalmente la palabra calma al mismo tiempo que sonríe; hazlo durante un minuto y verás la diferencia.


El segundo, se trata de un ejercicio de atención. Enfoca tu atención en la respiración durante un minuto. Con los ojos abiertos o cerrados, observa tu respiración, haciéndola suave y pausada, inhala profundamente y exhala por la boca con lentitud y suavidad, esto activará el sistema nervioso parasimpático y te relajará. Pon atención a las sensaciones físicas al ingresar aire, al exhalarlo, la temperatura de tu cuerpo, tu postura, y si aparecen pensamientos, no los evalúes. Simplemente obsérvate, como si fueras un espectador en un teatro, la mente es el escenario. Trata de regresar la atención a la respiración.

No podemos evitar situaciones desagradables en la vida. No se trata de negar la realidad. Se trata de generar una actitud alerta, que nos permita experimentar sin evasión el momento presente, con aceptación de los hechos, y con la claridad interna para poder incidir en ellos y poder cambiar nuestras circunstancias.

*Publicado originalmente en Quórum Informativo